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Plenitud

No tendré más validación gráfica que los timbres en mi pasaporte, que bien podría decir que atesoraré por siempre con máximo cuidado pero no será así, lo más probable es que quede entre medio perdido y medio encontrado de vez en cuando en uno de los cuantos montones de recuerdos de mi vida que andan por ahí.

Este viaje no entregará títulos ni certificados, y más que una línea adicional en mi currículum profesional, será un vacío temporal que evidenciará poco más de medio año desempleada; sin embargo, estos meses, los viajes, la gente que he conocido, las experiencias, el aire, la tierra, las vivencias se me quedan tatuados en la memoria, en la piel cada día más morena, en el cabello cada día más largo, en la consciencia cada instante más despierta, en mi alma cada vez más feliz. Estos días no sólo han sido recorridos saltando de un país a otro, estos días me han terminado de llevar a un recorrido donde he transitado la máxima felicidad personal que he vivido hasta hoy, un recorrido que ha ido más allá de la felicidad, ha ido a la plenitud y a la gratitud eterna de este regalo que la vida y yo nos hemos dado.

Cumplir el sueño de una vida es algo que todos debiésemos tomar como la mayor prioridad porque hoy estoy convencida que esas ansias no son sólo personales, una pasión así debe tener mucho de divinidad.

¿Para qué la vida quería darme esto? No lo se, me queda todo el resto de ella para descubrirlo. Lo que sí puedo decir es que hoy el mundo tiene para sí una persona más absolutamente agradecida y feliz.

Gracias a todos quienes acompañan estos pasos por la tierra y espero que se entusiasmen por dar los propios. Altamente recomendable.

Sintiendo con la intensidad de un niño, simple.

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I´M LOST

Si hay algo que me ha resultado complejo es planificar un viaje por el mundo. Aún sabiendo que “viaje por el mundo” es sobredimensionar muy exageradamente el propósito ya que con suerte llegaré a una milésima parte de él. Pero bueno, es mi primer viaje de larga duración y de muy larga extensión.

Cuando decidí viajar sin tiempo, con la disposición y el entusiasmo de llegar a cualquier lugar, lo primero que apareció son destinos medianamente cercanos y conocidos: un viaje por el continente, por ejemplo. Sin embargo, casi inmediatamente los límites mentales, geográficos, de idiomas y de cultura se comenzaron a expandir y comprendí : “Es en este momento donde yo podría ir a cualquier lugar en el mundo. El que quisiera”.  Y en mi cabeza el globo terráqueo comenzó a girar y girar: Sudámerica, Europa, Asia… ¿Dónde voy?.  Basta medio día sentada frente al computador saltando de una a otra experiencia ajena para quedar mareada queriendo estar en todas partes.

Han pasado ya casi cinco meses desde que dije “Tomé una decisión: Finalmente viajaré, sin tiempo ni lugar definido”. Intentar ordenar mi vida durante este tiempo ha requerido enfoque, mucho mucho enfoque, y también una buena cuota de paciencia, juntar el dinero, también. Ojalá tuviese los recursos ilimitados para conocerlo todo, pero no es así, entonces toca comenzar a elegir y han sido cinco meses de cambios de destinos ¡Es tan difícil elegir un destino por sobre otro! Entonces me preguntaba una y otra y otra vez ¿Qué quiero vivir? ¿Qué quiero de ese lugar? ¿Cuánto tiempo estoy dispuesta a estar en sitios donde ni el lenguaje manejo? Si quiero salir corriendo de ahí ¿Cuáles son las alternativas? Si quiero quedarme indefinidamente ¿Cuáles son las posibilidades? ¿Qué lugares requieren compra de pasajes con meses de antelación y cuáles puedo resolverlos en el mismo instante?

Bueno, al fin tengo la idea más o menos clara, aunque no logro convencerme de descartar algunos lugares pero hay destinos más o menos definidos como: Patagonia, Costa Rica, Nepal, Bangkok, Bali, y aún sin terminar de descartar, Nueva Zelanda, más centroamerica, Perú, Colombia (Cartagena y Santa Marta), España (Andalucía), Marruecos ¡Y es que si cruzas la mitad del mundo para llegar a un lugar, el otro está al lado! Pero claro, para eso debería duplicar mi presupuesto.

Ahora toca otra decisión compleja ¿Cómo hacer para unir de manera conveniente los destinos? Y por otro lado, elegir la forma de conocer cada uno de ellos porque he de decirles que por cada lugar hay tan variadas alternativas para recorrer.

En estos momentos mi premisa es “Cada ahorro se traduce en más días de viaje” Así que la optimización del recurso en la etapa de planificación se ha vuelto trascendental, después ya sólo será vivir y experimentar.

Y aquí estoy, de momento aún perdida en un mar de información animándome a tomar las decisiones finales y lo que queda, queda… y lo que no, no.

Esto último me recuerda a otra área de mi vida con asuntos finiquitados no hace tanto. Bien dicen que lo que cambias de un hábito o acción en un aspecto, cambia también en el otro.